Presentación
Entre las primeras Facultades que dieron vida a nuestra Universidad y origen a la Facultad de Filosofía y Letras en 1553 se destacan las de Artes y de Teología, de las cuales fray Alonso de la Veracruz fue su más destacado catedrático fundador. La primera cátedra, fray Alonso la dedicó a analizar los problemas fundamentales de aquellos primeros años de la conquista y del virreinato. En especial se enfocó en la discusión sobre si la guerra de conquista había sido justa y si el dominio español sobre los indios y sobre sus tierras era legítimo. Desde lo más avanzado del saber humanista de ese tiempo, que había adquirido como discípulo de Francisco de Vitoria y Domingo de Soto en la Universidad de Salamanca y antes en la de Alcalá, Alonso de la Veracruz cuestionó profundamente las pretensiones de legitimidad de la conquista, dominación y explotación española sobre los indios, defendiendo sus derechos, su autonomía y su libertad.
Así, desde sus orígenes, hace ya más de 455 años, los más preciados catedráticos de nuestra Facultad han conjugado el cultivo riguroso de las humanidades con la reflexión crítica sobre los problemas sociales, políticos y culturales más graves de nuestro México, de América Latina y del mundo entero. Esta conjunción de las humanidades con el estudio y comprensión de los problemas más graves de nuestro pueblo y de la humanidad entera es un rasgo esencial de nuestra Facultad que se convierte en un compromiso ineludible para todos los que formamos parte de la comunidad de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. También hay que destacar que fray Alonso de la Veracruz fue el autor de los dos primeros textos académicos de filosofía que se publicaron en América, precisamente en 1554. Estos textos son Recognitio summularum y Dialéctica Resolutio. Es importante resaltar que en 2007 la Facultad celebró el V Centenario del Nacimiento de su fundador Fray Alonso de la Veracruz. Su actual nombre de Facultad de Filosofía y Letras, lo recibió en 1924 por decreto presidencial, pues en ese año nuestra Universidad todavía no lograba su autonomía. Fue hasta 1929, cuando nuestra Universidad conquistó su autonomía. Diez años después, la Facultad, la Universidad y el país entero recibió una fuerza de enorme renovación intelectual con los maestros del exilio español, quienes después de haber defendido con las letras y con las armas la república española establecida democráticamente hace 75 años, se vieron obligados a dejar su patria para realizar en nuestro país y particularmente en nuestra Universidad los ideales humanistas en el campo de las humanidades, las artes y las ciencias.
Muchos de esos grandes maestros del exilio español han sido y son profesores eméritos de nuestra Facultad, como José Gaos, Adolfo Sánchez Vázquez, Eduardo Nicol, Wenceslao Roces, entre otros. Antes de 1954, nuestra Facultad tenía como sede el precioso edificio colonial de Mascarones, ubicado en San Cosme. El crecimiento de nuestra Facultad hizo necesario su traslado a Ciudad Universitaria y fue una de las facultades que fundó e inauguró la vida académica en CU en 1954. Desde entonces a la fecha nuestra Facultad ha continuado creciendo y desarrollándose, y es por eso que después de 50 años nuestras instalaciones resultan ya insuficientes para albergar su intensa vida académica. Pero durante los últimos años se han hecho importantes remodelaciones y mejoras en pasillos, salones, teatros, baños, biblioteca, salas de seminarios, herrería, etc. Todos necesitamos colaborar para mantener nuestra Facultad en las mejores condiciones. Desde hace siete años nuestra comunidad ha crecido continuamente en cuanto al número de alumnos.
Cada año más y mejores estudiantes ingresan a nuestra Facultad para formarse como humanistas y profesionales. En este nuevo año académico de 2009, tendremos 9,583 estudiantes de licenciatura, aproximadamente, distribuidos en 14 carreras del sistema escolarizado, seis carreras del Sistema de Universidad Abierta y más de 1,500 alumnos en los 14 programas de posgrado. Además, es muy alentador para toda la comunidad de la Facultad, que en mayo de 2008 concluyó la evaluación externa por parte de los CIEES de todas nuestras licenciaturas del sistema escolarizado; las 13 licenciaturas fueron evaluadas en el nivel 1, el más alto, lo cual refuerza la confianza en que nuestras carreras son del más alto nivel. Es importante destacar que en este año iniciaremos una nueva licenciatura en nuestra Facultad, en Desarrollo y Gestión Interculturales bajo la corresponsabilidad de nuestra Facultad y del Centro Peninsular de Ciencias Sociales y Humanidades. Se trata de una nueva licenciatura de carácter interdisciplinario que se enfoca a la comprensión y solución de problemas fundamentales de la diversidad cultural, con un claro compromiso humanista. De esta manera, la nueva licenciatura viene a confirmar el ethos académico que ha distinguido a la Facultad desde su origen hace más de cuatro siglos y medio, ethos que integra el saber racional con valores éticos y políticos como la libertad, la autenticidad, la justicia, la democracia. Este ethos emancipador no es otra cosa que el espíritu de nuestra Universidad.
La planta docente, una de las mejores del mundo en el área de humanidades, está formada por 241 profesores de carrera, 1,136 de asignatura, de los cuales 478 son investigadores de institutos del subsistema de humanidades, además de 43 técnicos académicos y 106 ayudantes de profesor. Además, la Facultad cuenta con el apoyo de poco más de 348 trabajadores administrativos que realizan un gran esfuerzo para mantener en condiciones satisfactorias de limpieza, seguridad y funcionalidad las instalaciones y servicios para una comunidad de más de 12 956 universitarios. Desde luego, para que las instalaciones de la Facultad estén en condiciones adecuadas es indispensable la colaboración de todos sus integrantes y no sólo de los trabajadores, especialmente en lo que se refiere a la higiene y la seguridad. Los universitarios, y en especial la comunidad de la Facultad de Filosofía y Letras, tenemos un motivo más para enorgullecernos: el campus centra de Ciudad Universitaria, donde se encuentra nuestras Facultad, ha sido declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Este excepcional reconocimiento nos obliga a cuidar y preservar con mayo empeño los espacios que lo integran. Por su composición y por tradición, en la Facultad de Filosofía y Letras siempre ha existido una gran pluralidad de posiciones y perspectivas teóricas, metodológicas, artísticas, ideológicas y políticas en las diferentes disciplinas que se estudian en ella. Tal pluralidad es fundamental para la formación, investigación y creación en el campo de las humanidades, por ello, el respeto a la pluralidad y a la libertad de expresión, así como la capacidad de escucha y de argumentación racional son virtudes esenciales en la vida académica de nuestra Facultad. Su excelente planta docente, la riqueza de su vida académica, la calidad de sus estudiantes y su amplia tradición han permitido que nuestra Facultad sea reconocida entre las mejores del mundo en el campo de las Humanidades y de las Artes.
La pluralidad y las virtudes distintivas de las humanidades que se cultivan en la Facultad tienen su correspondiente expresión institucional en sus cuerpos colegiados, empezando por el Consejo Técnico, donde están representados los profesores y alumnos de todos los colegios, pero también hay que destacar a los Comités Académicos de cada uno de los diez colegios de Estudios Profesionales y el Comité Académico del Sistema de Universidad Abierta que fueron establecidos por el Consejo Técnico de la Facultad con el fin de promover la participación de profesores y alumnos en la vida académica de sus colegios. Es muy importante que los docentes y estudiantes de cada colegio aprovechen estos espacios de representación y participación para fortalecer y mejorar las actividades curriculares y extracurriculares que se organizan en las coordinaciones de sus respectivas carreras. Estamos seguros de que la nueva generación que este año se integra a la Facultad de Filosofía y Letras asumirá con responsabilidad la misión de continuar y enriquecer una tradición humanista de más de 450 años, que como institución ha logrado ser reconocida como una de las mejores Facultades de humanidades y artes del mundo. Este enorme reto y responsabilidad que renovamos año con año toda la comunidad de la Facultad, no sólo tiene importancia académica, sino también cultural y social, pues el saber humanístico que se cultiva, ha sido históricamente de enorme significación para la comprensión y resolución de nuestros grandes problemas nacionales y, sobre todo, ha constituido desde tiempos de Fray Alonso de la Veracruz hasta nuestros días una fuente de pensamiento crítico, ilustrado y axiológicamente fundamentado para repensar y renovar nuestra cultura, nuestra nación y nuestra vida social y política. El compromiso con estos ideales y valores se refuerza con las importante conmemoraciones que haremos en 2009: en primer lugar, los 85 años de nuestra Facultad con su nombre actual, Facultad de Filosofía y Letras; también celebraremos junto con toda la UNAM, los 80 años de autonomía, y de una manera muy especial y entrañable, los 70 años del inicio del Exilio Republicano Español que tanto ha enriquecido a nuestra Facultad.
Ambrosio Velasco Gómez



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